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La Superliga Orange, una apuesta de cara o cruz

 

Un par de partidas en SLO pueden influir de manera determinante en la carrera de un jugador

 

Opinión de Óscar Tejedor @oscarsndieeee

11/05/2018

 

La atención que recibe la Superliga Orange provoca que se hable de cada derrota en cada partido. Y eso no siempre es bueno, ya que se tiende a menospreciar a los jugadores por una mala actuación, del mismo modo que se les suele idolatrar por una exhibición aunque esta se dé de manera aislada. Actualmente, a la vista de la Clash Royale League, es la competición por equipos más seria del planeta y, por ello, todas las miradas de la comunidad están centradas en ella.

 

Cara Cruz SLO 2 oscar tejedor

 

Tal es el interés que despierta la SLO, tantos son los ojos que observan con atención, que da la sensación de que un jugador pasa a ser malo por el mero hecho de haber rendido mal en una partida importante o haber realizado una mala actuación general. Sobre todo se juzga a los jugadores de corte medio, semireconocidos a nivel nacional y sin fama mundial, generalmente pertenecientes a equipos humildes.

 

No obstante, las estrellas más consumadas tampoco se libran de la crítica deliberada de la comunidad o la sobrevaloración (tanto negativa como positiva) por días puntuales. Uno de los ejemplos más claros es el de Cuchii Cuu, tan desconsiderado cuando encadena una mala racha y llevado a las nubes del Olimpo cuando protagoniza una semana para enmarcar, como la que coincidió con la final de la Qlash League.

 

El sobrevalorado win-rate

 

Existe una cifra que suele promover este tipo de exageraciones en las valoraciones de los espectadores, periodistas, entrenadores o cásters y no es otra que el win-rate. Se parte de la base que un jugador es bueno en cuanto su efectividad supera ese ansiado 50%, pero no tiene por qué ser así y menos en un juego como Clash Royale, donde tanto depende de los match-ups, sobre todo al nivel más alto.

 

Evidentemente, el porcentaje de win-rate de cada jugador es indicativo de su calidad sobre la arena y siempre debe ser tenido en cuenta. Sin embargo, analizar sus jugadas y decisiones in-game debe ser siempre más importante, ya que puede haber tomado las mejores decisiones y aun así perder. El ratio de victorias de un jugador nunca debería ser la única vara de medir para que los equipos tomen sus decisiones respecto a su plantilla (y menos respecto a una sola temporada), pero los datos confirman que es algo que suele suceder.

 

Los datos lo corroboran

 

En la primera edición de Superliga Orange participaron un total de 68 jugadores y solo 30 de ellos (44%) continúan hoy día en la máxima competición nacional. Analicemos, pues, cómo fueron sus win-rates, tanto de los que siguieron como los que no.

 

De esos 68, 25 terminaron con un win-rate positivo, de los que 22 siguen jugando la SLO (88%). Los únicos tres que no continúan son bien anecdóticos. El primero es MaRKiToS, jugador de ASUS ROG Army que cosechó un balance personal de 3-3 y abandonó el club a medio curso. Otro es el de Mr.Ruby, pingüino que hizo un 2-1 pero no gozó de continuidad. El tercer caso es del MaxLaMenace, jugador galo de calidad contrastada que acaba de dejar Team Heretics para centrarse en su nuevo equipo de CRL.

 

En cuanto a los 43 restantes que acabaron la temporada (incluido playoffs) con balance negativo, solo 8 de ellos siguen inscritos en la Superliga (19%). Sus nombres son KingOfWar, Jipi Matavaros, Davidlux6HD, Destructor, Adriandp98, Asasins, Berin y Malcaide. De ellos, en la presente temporada solo uno defiende un win-rate superior al 50%: el astro alemán, con un 57%.

 

Es decir, concluyendo, si un jugador termina una temporada de SLO con al menos un 50% de win-rate, tiene un 60% más de posibilidades de continuar en la competición que uno que no. ¿Injusto? Se tendría que parar a valorar cada caso, pero desde luego que los datos desprenden cierta sobrevaloración de la cifra y más considerando la presión a la que están sometidos los jugadores y la cantidad de bans que deben aplicar.

 

Por otro lado, 15 de los 22 jugadores (68%) con win-rate positivo que continuaron en la competición mantienen en esta segunda temporada una efectividad positiva, por lo quizá no sea tan descabellado pensar que, si un jugador se ha sostenido eficiente, pueda seguir siéndolo en el futuro.

 

Precipitación, contraproducente

 

En cualquier caso, estos datos llaman a los jugadores a ser precavidos a la hora de fichar por equipos de Superliga Orange. Un par de malos partidos pueden lastrar el win-rate de toda una temporada y crear indirectamente una fama de “jugador no válido” cuando ni siquiera se ha tenido una oportunidad real de desarrollar todo el potencial.

 

Es una apuesta demasiado arriesgada como para realizarla únicamente por las ganas o por un sueldo. Solo cuando la preparación personal, una buena oportunidad y un proyecto atrayente se alineen, será el momento adecuado de dar el paso.

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